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Corrieron detrás del caballo y evitaron que lo sacaran del predio 

La tarde del 18 de abril de 2026 transcurría con normalidad en un establecimiento rural de Cinco Saltos. En uno de los sectores del predio pastaban varios caballos. Cerca de las 16.30, una persona que estaba en el lugar observó a un hombre que llevaba de la mano a un equino alazán, con la cara blanca y una de sus patas del mismo color.

Al principio, la testigo creyó que se trataba de un trabajador del establecimiento. Cuando el hombre se acercó, advirtió que era una persona ajena al lugar. Entonces comprendió que intentaba sacar al caballo y alertó a la propietaria del animal.

La mujer miró hacia el sector señalado y vio a dos personas que avanzaban a pie con el equino. De inmediato, inició una persecución junto con otras personas que estaban en el predio. El grupo logró alcanzar a los sospechosos antes de que salieran del establecimiento y recuperó al caballo dentro del mismo terreno.

Tras perder el control del animal, las dos personas escaparon a pie. Quienes presenciaron el episodio llamaron a la Policía, describieron la ropa de los sospechosos y señalaron la dirección que tomaron. Una de las personas también envió una fotografía y la ubicación del lugar.

Personal policial que cumplía tareas preventivas recibió el aviso y se dirigió hacia el sector. Poco después, los agentes localizaron a dos personas cuyas prendas coincidían con las descripciones aportadas por los testigos. La Policía las interceptó y las trasladó a una unidad policial.

El caso llegó al Foro de Jueces y Juezas Penales de la Cuarta Circunscripción Judicial de Cipolletti. Durante la audiencia, la Fiscalía explicó que la imputación inicial calificó el hecho como consumado. Sin embargo, las entrevistas incorporadas al legajo mostraron que el caballo nunca salió del predio ni de la esfera de custodia de su propietaria. Por ese motivo, la acusación se reformuló como tentativa de abigeato.

La prueba presentada incluyó los testimonios de la propietaria del equino, de personas que estaban en el establecimiento y del personal policial que intervino. También se incorporaron fotografías del animal, del predio y de las personas aprehendidas.

La persona acusada reconoció su responsabilidad y aceptó el acuerdo presentado por la Fiscalía y la defensa. Su representante legal manifestó que le explicó los alcances del juicio abreviado y las consecuencias de la aceptación. La Fiscalía informó que la propietaria del caballo prestó conformidad con la propuesta.

La magistrada consideró que los testimonios, las fotografías y el reconocimiento de responsabilidad permitieron acreditar el hecho descripto en la acusación. También sostuvo que la calificación legal correspondía al delito de abigeato en grado de tentativa, en carácter de coautoría.

La jueza homologó el acuerdo y condenó a la persona a un año de prisión efectiva. Además, unificó esa sanción con una sentencia anterior por delitos contra la propiedad, revocó el carácter condicional de aquella pena y fijó una pena única de dos años y seis meses de prisión efectiva.

Las partes renunciaron a los plazos de impugnación, por lo que la resolución quedó firme el mismo día. La jueza también dispuso la remisión del legajo al juzgado de ejecución penal correspondiente.