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Se cerró la puerta violentamente y perdió un dedo: ordenan incrementar la indemnización

Una trabajadora estaba en la biblioteca de la Escuela de Cadetes cuando de manera violenta se cerró la puerta de la oficina. El dedo mayor de su mano derecha se vio profundamente afectado, al punto que debieron colocarle clavos y finalmente perdió toda su capacidad.

La contingencia fue reconocida por la ART, que brindó atención médica, intervenciones quirúrgicas y rehabilitación. Sin embargo, surgieron diferencias respecto del porcentaje de incapacidad.
En sede administrativa se había determinado una incapacidad del 16,69%. La trabajadora cuestionó ese resultado y acudió a la vía judicial al considerar que no se habían evaluado todas las secuelas.

En el proceso se produjeron pericias médica y psiquiátrica. La experta médica independiente concluyó que la actora padeció una “lesión tendón flexor dedo medio mano derecha”, con secuelas permanentes en su mano hábil. Al recalcular el porcentaje conforme la doctrina vigente, el tribunal equiparó la limitación funcional al máximo previsto para la pérdida del dedo y sostuvo que correspondía tomar como referencia la “amputación del dedo mayor a nivel de la articulación metacarpofalángica”, fijada en un 11%.
A ese porcentaje se adicionaron los factores de ponderación y la incapacidad psíquica determinada por la pericia psiquiátrica. El fallo describe que, tras el accidente y las intervenciones, la trabajadora presentó angustia, insomnio, aislamiento social.
Así, se determinó un porcentaje mayor de incapacidad permanente, parcial y definitiva, lo que obliga a que la ART abone la indemnización correspondiente, con intereses calculados hasta la fecha de la sentencia.