Estudiantes de la Escuela Secundaria Río Negro N° 35 de Cipolletti participaron este miércoles del cuarto simulacro de juicio por jurados realizado en la ciudad. A partir de un caso ficticio de robo, asumieron distintos roles y debatieron sobre la valoración de la prueba y la autoría del hecho.
La ESRN N° 35 fue la quinta escuela de Cipolletti que participó de esta propuesta, ya que el primer simulacro reunió a estudiantes de dos establecimientos. La misma actividad también se desarrolla en Roca, Villa Regina, Valle Medio y Viedma.
Durante la jornada, las y los estudiantes representaron a la acusación, la defensa, los testigos, el jurado y la magistratura. El debate se centró en determinar si la prueba presentada permitía establecer que la persona acusada había cometido el robo.
El jurado estudiantil escuchó los alegatos de apertura, las declaraciones testimoniales y los alegatos finales, y examinó la prueba presentada durante el debate. Luego recibió las instrucciones legales para deliberar y llegar a un veredicto.
La actividad formó parte del Programa de Prácticas de Extensión “Construyendo Ciudadanía”, impulsado por la Escuela de Capacitación Judicial del Poder Judicial de Río Negro, en el marco del convenio con el Ministerio de Educación y Derechos Humanos de la provincia. La propuesta acercó el sistema de juicios por jurados a estudiantes de los últimos años del nivel secundario y promovió el pensamiento crítico y la participación ciudadana.
Antes del simulacro, el estudiantado participó de clases introductorias, capacitaciones por roles y encuentros de práctica con funcionarias y funcionarios judiciales. Estas instancias permitieron preparar el caso y conocer las tareas de cada participante durante el juicio.
La coordinación estuvo a cargo de la jueza de juicio Agustina Bagniole. También participaron integrantes del Ministerio Público Fiscal, del Ministerio Público de la Defensa y del Colegio de Abogados de Cipolletti, quienes acompañaron la preparación y el desarrollo del simulacro.
El caso permitió trabajar sobre preguntas centrales del proceso penal: qué debe probar la fiscalía, cómo se ejerce el derecho de defensa, qué valor tienen los testimonios y cómo se aplican las instrucciones legales durante la deliberación. En particular, las y los estudiantes analizaron la presunción de inocencia y la necesidad de contar con prueba suficiente para establecer la autoría de un delito.
La experiencia les permitió conocer desde adentro el funcionamiento de un juicio por jurados y ejercer, en un contexto educativo, la responsabilidad de escuchar distintas posiciones, valorar las pruebas y deliberar para adoptar una decisión.