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Autorizan a una niña a radicarse en Chile: el padre no mantenía contacto regular, no aportaba alimentos y tenía restricciones por violencia

Una niña podrá radicarse junto a su madre en Chile, donde vive gran parte de su familia materna. La mujer pidió la autorización porque en Roca se encontraba prácticamente sola, sin trabajo estable y a cargo exclusivo de su hija. Del otro lado de la cordillera, sus familiares le ofrecieron una vivienda y una posibilidad laboral para comenzar una nueva etapa.
La madre explicó que el padre no participaba regularmente de la crianza ni realizaba aportes alimentarios. También señaló que se habían separado después de situaciones de violencia y que existía una prohibición de acercamiento vigente. En Chile, en cambio, cuenta con una red familiar en la región de Temuco, integrada por familiares que mantienen contacto con ella y con la niña.
El pedido llegó al fuero de Familia de Roca porque para que una niña pueda salir del país y establecer su residencia permanente en el extranjero se requiere el consentimiento de ambos progenitores. Ante la falta de acuerdo, la autorización puede ser suplida judicialmente.
El padre fue notificado de la demanda pero no la contestó, por lo que inicialmente fue declarado rebelde. Más adelante se presentó a una audiencia y manifestó su oposición al traslado. Explicó que se encontraba fuera de la provincia y que, cuando regresara, quería volver a ver a su hija. No fue posible alcanzar un acuerdo y el proceso continuó con la producción de prueba.
Los testimonios incorporados al expediente describieron que la madre realizaba trabajos durante los fines de semana y atravesaba dificultades económicas. También indicaron que el padre no colaboraba económicamente, no mantenía contacto regular con la niña y que tampoco existía asistencia de su familia para los cuidados. En cambio, la familia materna que reside en Chile había ofrecido recibirlas y darle trabajo a la mujer.
La sentencia también tuvo en cuenta otros expedientes de Familia. En uno de ellos se había dispuesto en mayo de 2025 una prohibición de acercamiento del hombre hacia la madre. En otro se tramitaba el reclamo de alimentos iniciado en beneficio de la niña, proceso en el que el padre también había sido declarado rebelde.
Otro aspecto considerado fue el vínculo entre el padre y su hija. Durante la audiencia, él manifestó que hacía varios meses que no la veía. La sentencia señaló además que no existían expedientes en los que hubiera solicitado un régimen para mantener el contacto con la niña y ponderó especialmente el tiempo transcurrido debido a su corta edad.
Al resolver, el fuero de Familia consideró primordial el interés superior de la niña. Evaluó que el proyecto de radicación en Chile ofrecía a la madre posibilidades de alcanzar una mayor estabilidad laboral y económica, y tuvo en cuenta tanto el contexto de violencia familiar como la falta de participación y colaboración del padre en las cuestiones vinculadas con su hija. También aclaró que el progenitor podrá mantener el vínculo mediante un régimen de comunicación que deberá acordarse.
La sentencia autorizó así a la niña a salir de Argentina y radicarse en Chile junto a su madre. El fallo no está firme y puede ser apelado.