Durante 2025, más de 16.184 personas iniciaron procesos de mediación prejudicial o conciliación laboral y mediación extrajudicial en la provincia de Río Negro. Estas herramientas, ofrecidas por el Poder Judicial como parte del sistema de resolución autocompositiva, permiten abordar conflictos sin necesidad de iniciar una causa judicial.
La mediación prejudicial recibió 14.115 ingresos a lo largo del año. En paralelo, la conciliación laboral registró 1.767. Ambas instancias funcionan en las cuatro circunscripciones judiciales, a través de los Centros Integrales de Métodos Autocompositivos de Resolución de Conflictos (CIMARC) y sus delegaciones.
De todos los legajos ingresados, 13.140 finalizaron al cierre del año: 11.795 correspondieron a mediación prejudicial y 1.345 a conciliación laboral. Pero el dato central para medir el funcionamiento del sistema no está solo en los casos cerrados, sino en aquellos que efectivamente llegaron a una instancia de diálogo. Del total finalizado, 9.075 legajos fueron sustanciados. Eso significa que las partes se sentaron a negociar, expusieron sus posiciones e intentaron encontrar una salida pacífica al conflicto.
Dentro de ese universo, 4.843 procesos terminaron con acuerdo. De ese total, 4.431 correspondieron a mediación prejudicial y 412 a conciliación laboral. Otros 4.212 concluyeron sin acuerdo, aunque igualmente transitaron la instancia completa de escucha y negociación.
A estos datos, se suman las mediaciones extrajudiciales, en su mayoría vecinales o de escaso monto, con un total de 293 procesos gestionados, sumando un total global de procesos gestionados de 16.184.
En mediación prejudicial, la Segunda Circunscripción concentró la mayor cantidad de ingresos, con 5.474 legajos. Le siguieron la Cuarta con 3.869, la Tercera con 2.934 y la Primera con 1.838. En conciliación laboral, la mayor cantidad de ingresos se registró en la Tercera Circunscripción, con 835 legajos, seguida por la Segunda con 621, la Cuarta con 217 y la Primera con 94.
La lectura de estas estadísticas pone el foco en los legajos sustanciados, porque allí se encuentra el núcleo de los métodos autocompositivos: la posibilidad concreta de sentarse a negociar. Los casos no sustanciados no se computan como acuerdos fallidos, ya que no llegaron a esa instancia de intercambio entre las partes.
Con presencia en distintas ciudades de la provincia y equipos especializados para acompañar cada instancia, los métodos autocompositivos continúan ofreciendo una vía concreta para tramitar conflictos de manera rápida, económica, con menor desgaste emocional y sin juicio.
La información surge del informe elaborado por el Centro de Planificación Estratégica del Superior Tribunal de Justicia.