El antecedente de conflictividad entre vecinos y la existencia de una alternativa sencilla para acceder al agua resultaron determinantes en la decisión del Juzgado de Paz de El Bolsón. El juez rechazó el pedido de una vecina que pretendía pasar una manguera por el terreno lindero para instalar una bomba en un canal cercano.
La mujer solicitó autorización para enterrar una manguera que atravesara una franja del lote vecino, ubicada a unos quince metros de su alambrado, con el objetivo de conectarse a un canal de agua que corre paralelo a ambas parcelas. Desde ese punto planeaba bombear el agua hasta el tanque instalado en su propiedad.
El planteo se dirigió inicialmente contra las personas que habitan el terreno contiguo, aunque durante el trámite se aclaró que la franja por la que debía pasar la manguera pertenece a otra propietaria. A partir de esa aclaración, el juzgado convocó a las partes y realizó una inspección ocular en el lugar para evaluar las condiciones del terreno y las alternativas posibles.
Durante esa diligencia se registraron videos y se realizaron mediciones aproximadas del recorrido que tendría la manguera en cada una de las opciones planteadas. El análisis permitió reducir el problema a una decisión concreta: atravesar el terreno privado o instalar la conexión por el frente del lote, utilizando la vía pública hasta llegar al mismo canal.
El recorrido que pretendía la solicitante implicaba una extensión aproximada de 45 metros desde el canal hasta la base del tanque. La alternativa por la calle resultaba algo más larga, con una distancia cercana a los 65 metros. Sin embargo, el juez consideró que esa diferencia no representaba una dificultad significativa.
La inspección mostró que toda el área es plana y no presenta desniveles importantes ni obstáculos que compliquen la instalación. El único desnivel relevante está dado por la altura de la torre del tanque, lo que significa que el sistema de bombeo debe realizar el mismo esfuerzo en cualquiera de los dos recorridos.
Sobre esa base, el magistrado concluyó que la vecina puede abastecerse de agua sin necesidad de atravesar el terreno lindero. La posibilidad de llevar la manguera por la vía pública elimina la necesidad de autorizar el paso por una propiedad privada.
A ese aspecto técnico se sumó otro elemento que influyó de manera decisiva en la resolución: el historial de conflictos entre las partes. En el expediente se mencionan procesos judiciales previos entre los mismos vecinos, entre ellos un litigio civil que llegó a la Cámara de Apelaciones de Bariloche y una causa penal.
Para el juez, permitir que la manguera cruce el terreno implicaría establecer una relación permanente entre personas que mantienen un enfrentamiento abierto. Cualquier problema con la instalación, el mantenimiento de la bomba o el estado de la manguera podría transformarse en un nuevo foco de disputa.
La resolución señaló que autorizar ese paso dejaría a ambas partes expuestas a tensiones constantes durante un plazo indefinido, ya que la instalación no tendría un límite temporal claro.El fallo también aclaró que el caso no plantea una situación de falta de acceso al agua. La vecina puede obtener el recurso desde el mismo canal mediante un recorrido alternativo que no depende del terreno vecino y que presenta costos y condiciones similares.
Con ese escenario, el Juzgado de Paz resolvió rechazar la autorización solicitada y estableció que, si la mujer decide instalar una bomba para abastecerse del canal, deberá hacerlo por la vía pública. La sentencia de primera instancia no está firme porque puede ser apelada.